lunes, 16 de enero de 2012

Y en ese momento, miras a tu alrededor y ves que estas solo, que nadie te comprende y ampara, que lo que esperas de los demás nunca es lo esperado, en ese momento te das cuenta de tantas cosas que no quieres seguir pensando por miedo a sumirte en esa oscuridad, y entonces finges que todo es maravilloso, estupendo y perfecto, y te ríes por no derrumbarte, sonríes como hacen todos ¿acaso alguien va a querer escuchar mis pesares y se va a compadecer de mis penas? entonces, ¿para qué voy a malgastar saliva en contarte?
bah, ¡qué mierda de vida!

5 comentarios:

  1. Quizás sea una opción dejar de esperar (oídos, hombros, milagros, etc.) Y comenzar a buscar aquello que es propio independientemente de los demás.

    Lo dice uno a quien mucho le ha costado hacer dicho camino, pero creo que vale la pena.

    Un abrazo.

    ResponderSuprimir
  2. Siempre hay alguien que quiera escuchar tus pesares y a veces es mejor soltar todo que guardartelo, pues al final te consume!!
    Bss

    ResponderSuprimir
  3. Me siento identificada, aunque hay veces que alguien te escucha.

    ResponderSuprimir
  4. Y cuando llega el momento de darte la vuelta y darte cuenta cómo eres realmente...
    El silencio se apodera de una misma...
    A veces, hay gente que simplemente te escucha y te apoya, y a mi por lo menos me dan la vida...
    Qué gran entrada!
    Besazos!!!

    ResponderSuprimir
  5. Me pasa muy seguido, siento que simplemente nadie se interesa por escuchar lo que me sucede. A veces no hay que esperar tanto de las personas ya que tarde o temprano te terminan desilucionando..
    Pero siempre vas a encontrar a alguien dispuesto a hacerlo!
    Me encanta como escribes!
    Te sigo, saludos :)

    ResponderSuprimir